¿Puedo conocer a Dios?
- Iglesia Palabra Miel SJR
- 13 mar 2019
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TEXTO BASE:
Hechos 17:22-28
«Entonces Pablo, puesto en pie en medio del Areópago, dijo: Varones atenienses, en todo observo que sois muy religiosos; 23 porque pasando y mirando vuestros santuarios, hallé también un altar en el cual estaba esta inscripción: AL DIOS NO CONOCIDO. Al que vosotros adoráis, pues, sin conocerle, es a quien yo os anuncio. 24 El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en él hay, siendo Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por manos humanas, 25 ni es honrado por manos de hombres, como si necesitase de algo; pues él es quien da a todos vida y aliento y todas las cosas. 26 Y de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habiten sobre toda la faz de la tierra; y les ha prefijado el orden de los tiempos, y los límites de su habitación; 27 para que busquen a Dios, si en alguna manera, palpando, puedan hallarle, aunque ciertamente no está lejos de cada uno de nosotros. 28 Porque en él vivimos, y nos movemos, y somos; como algunos de vuestros propios poetas también han dicho: Porque linaje suyo somos».
INTRODUCCIÓN:
¿Será que un hombre o mujer, con todas las limitaciones que por naturaleza y dureza de corazón podemos llegar al conocimiento del ser más grande, poderoso y sabio de todos los universos?
Los hombres de ciencia se rompen la cabeza tratando de entender la obra de sus manos, ¿será que un ser humanos puede llegar a conocer no solo esa obra sino al autor mismo de todas las cosas?
PROPUESTA CENTRAL:
Dios puede llegar a ser conocido. No por la capacidad humana sino porque Él mismo ha puesto a nuestro alcance el conocimiento de su persona y carácter, a través de su Palabra y Creación, para revelarse a aquellos que estén dispuestos y procuren llegar a conocerlo.
DESARROLLO:
I. Debemos creer que Dios puede ser conocido.
«…Entonces Pablo, puesto en pie en medio del Areópago, dijo: Varones atenienses, en todo observo que sois muy religiosos; 23 porque pasando y mirando vuestros santuarios, hallé también un altar en el cual estaba esta inscripción: AL DIOS NO CONOCIDO. Al que vosotros adoráis, pues, sin conocerle, es a quien yo os anuncio…» (Vrs. 22-23)
Pablo estaba en Atenas. La cuna del pensamiento filosófico
El Areópago: El tribunal de los filósofos de Atenas
La actitud de Pablo: Una oportunidad
II. Debemos conocer la fuente del conocimiento de Dios.
«…El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en él hay, siendo Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por manos humanas, 25ni es honrado por manos de hombres, como si necesitase de algo; pues Él es quien da a todos vida y aliento y todas las cosas. 26 Y de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habiten sobre toda la faz de la tierra; y les ha prefijado el orden de los tiempos, y los límites de su habitación…» (Vrs. 24-26)
La obra de sus manos. (Creación).
Su soberanía y poder (Palabra).
Su maravillosa Gracia (Jesucristo).
III. Debemos buscar llegar a conocerle.
«…para que busquen a Dios, si en alguna manera, palpando, puedan hallarle, aunque ciertamente no está lejos de cada uno de nosotros. 28 Porque en él vivimos, y nos movemos, y somos; como algunos de vuestros propios poetas también han dicho: Porque linaje suyo somos…» (Vrs. 27-28)
Porque necesitamos conocerlo.
Sin Él no hay Salvación.
CONCLUSIÓN:
No solo podemos llegar a conocer a Dios, sino que además es una necesidad en nuestra vida. Aun sin un conocimiento de Él, desde el inicio en la vida existe una "altar" AL DIOS NO CONOCIDO, hay una consciencia de la existencia del algo superior que rige el universo entero y llegar al conocimiento de Dios le dará nombre para que le busquemos con un objetivo definido y sea EL DIOS CONOCIDO.
Dios te bendiga.

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